Aterrizo en este espacio de cuidados para aprovechar la parte más saludable de mi taller, la del entrenamiento cerebral que supone el trabajo con el cuerpo y sus diferentes ejes a través de la percusión corporal y la voz.  Un taller como siempre abierto a todos los niveles y condiciones, para conocer nuevas herramientas y fomentar el auto-aprendizaje y la constancia.