Vuelvo a este maravilloso espacio de cuidados, multidisciplinar, para ofrecer un taller familiar, intergeneracional, en el que aprender música a partir del cuerpo, con nuestras herramientas propias, nuestra voz, nuestra sonoridad. Un taller para quitarse de prejuicios y lanzarse a la composición, desde la intuición, desde nuestro bagaje personal.

El espacio y el proyecto que realizan estas mujeres es maravilloso y merece la pena conocerlo